Holaa!
Hoy una nueva reseña que ya toca, esta vez de un libro que no me ha gustado mucho... seguid leyendo!
Título en castellano: Colmillos
Título en catalán: Ullals
Autores: Salvador Macip y Sebastià Roig
Saga: Autoconclusivo
Editorial: La Galera (catalán y castellano)
Sinopsis:
Sus colmillos son lo último que verás antes de morir. Vicent es un adolescente de clase alta muy acostumbrado a hacer lo que le viene en gana. Su padre siente que ha perdido todo control sobre él y toma una medida radical: enviarlo a unos campamentos exclusivos, famosos entre la élite por su éxito en reeducación de jóvenes conflictivos. Pronto Vicent comprueba sus métodos, cuando le hacen pasar horas encerrado en un cuartito donde apenas cabe y no puede moverse. Poco a poco se irá adaptando a un mundo malsano de disciplina cruel y extrema.
Pero Vicent verá que nada de esto es, ni de lejos, lo peor que le puede pasar. Pronto oirá hablar de unas misteriosas criaturas, salvajes y asesinas, que acosan las instalaciones. Y que sus compañeros de campamento no son mucho más que pura carne de cañón.
Pero Vicent verá que nada de esto es, ni de lejos, lo peor que le puede pasar. Pronto oirá hablar de unas misteriosas criaturas, salvajes y asesinas, que acosan las instalaciones. Y que sus compañeros de campamento no son mucho más que pura carne de cañón.
Sobre los autores:
Sebastià Roig (Figueres, 1965) ha escrito novelas y obras de divulgación en catalán sobre la historieta, la ciencia ficción y el terror.
Macip y Roig escriben juntos desde que coincidieron en el fanzine Dinamo a finales del siglo pasado. Su novela anterior (Mugrons de titani) ganó el XII premio de literatura erótica La Vall d'Albaida.
Contenidos:
Amor: *
Acción: ***
Terror: **
Diversión:*
Dramatismo: **
Originalidad: ***
Sorpresa: ***
Profundidad: ***
Opinión personal (sin spoilers):
No sé muy bien que decir, porque básicamente son muy pocas las cosas que se desvelan. No esperaba mucho de este libro y no es mucho lo que he encontrado. Por más que intente ser de miedo, a mi miedo no me lo ha dado.
Vicent es un niño mimado, cabrón y egoísta, el típico que ha acabado así después de años en los que sus padres han pasado olímpicamente de él. Cesc y Ariadna (sus compañeros en el centro, por así decirlo) son poco más que desconocidos, pues es muy poco lo que sabemos de ellos. Sobre los malos, por no saber no sabemos ni cómo se llaman. Una de las pocas cosas que me han hecho gracia son los apodos que Vicent da a dichos villanos: Hay uno que se parece a Clint Eastwood y una mujer que le recuerda a Madonna, así que esos se convierten en sus nombres, Clint y Madonna, con el que se refieren a ellos en toda la novela. Y el que parece que es el que manda, es el Capitán, punto. Es algo cuanto menos original.
No se puede decir que pasen demasiadas cosas, y las que pasan no tienen ninguna explicación. Una especie de negocio (?¿) extraño en medio del bosque, unas bestias que atacan por motivos desconocidos y un pueblo cuyos habitantes están mal de la cabeza y rinden culto a... no se sabe el qué. Quizá como planteamiento estaría bien, pero el hecho de acabar la novela con las mismas dudas de como la empezamos ha hecho que le reste muchísimo. Toda la primera parte me ha dejado un poco igual, no me ha enganchado como debería. Los intentos de huida han resultado un poco más intrigantes, sobretodo el último, pero tampoco es que me hayan quitado el sueño.
La escritura está bien, no es complicada de seguir y se entiende todo, pero no consigue engancharte salvo en contadas ocasiones. Además la manera en la que el protagonista "descubre" algunas cosas es un tanto precipitada. Es decir, de repente le viene la inspiración y consigue darse cuenta de todo lo que está pasando, lo cual ya te imaginabas, pero respecto a las dudas más profundas, los motivos y las intenciones de los que controlan la situación, ni el chico lo sabe ni nosotros tampoco.
El final es interesante, te sorprende porque realmente no te lo esperas, pero absteneros los amantes de los finales cerrados y de que los misterios queden bien explicados.
En definitiva, una lectura demasiado abierta, con poco terror a pesar de ser ese el género con el que es definida, y con un final original e inesperado, pero para nada aclaratorio.
Nota (sobre 10): 6,2


