Hoy os traigo una reseña de uno de los libros de vampiros que más éxito ha tenido después del archiconocido fenómeno Crepúsculo.
Título en castellano: Medianoche
Autora: Claudia Gray
Saga: Mitjanit (Medianoche) 1
Editorial: Empúries (catalán) y Montena (castellano)
Sinopsis:
"Un internado donde nada es lo que parece.
Dos jóvenes atraídos por una fuerza magnética.
Un secreto oscuro y peligroso.
Y una única certeza: Entregarse al amor es jugar con fuego..."
Dos jóvenes atraídos por una fuerza magnética.
Un secreto oscuro y peligroso.
Y una única certeza: Entregarse al amor es jugar con fuego..."
Sobre la autora:
(Nueva York, 1970) Reside en Nueva York. Ha trabajado como camarera, abogada, periodista y DJ. Su afición por la historia, las casas viejas, las películas clásicas y la moda vintage ha jugado un papel muy importante en la creación del mundo de Medianoche.Web oficial del libro en castellano:
Web oficial de la autora (en inglés):
Contenidos:
Amor: *****
Acción: **
Terror: *
Diversión:**
Dramatismo: *
Originalidad: ***
Sorpresa: ****
Profundidad: **
Opinión personal (sin spoilers):
Si tuviera que dibujar un gráfico que representara mi opinión del libro, sería un gráfico lleno de altibajos:
En un primer momento, el libro es bastante corriente. Sobretodo después de haber leído Crepúsculo, la imagen que a mí se me formó fue la de un libro del estilo. Pensé que simplemente la autora, después de haber visto el éxito de su compi de profesión Stephenie Meyer, vio que eso de los vampiros daba juego y se dedicó a escribir una historia parecida.
Así pues, en un principio la historia empieza con demasiado tópico y con demasiado parecido a Crepúsculo. Descubrimos a Bianca, una chica nueva en el colegio, tímida y con un gran sentido de la humildad (aprovecho para añadir que próximamente subiré una reflexión que estoy preparando sobre ese tipo de personajes, y que por supuesto os invitaré a leerla y a que opinéis). Así pues, una chica muy del montón conoce a un extraño individuo: guapo, fuerte, valiente... en fin, ya tenemos a nuestro Edward Lucas. También encontramos al segundón de turno: se trata de Jacob Balthazar, otro chico guapo, listo y fuerte que casi consigue que la protagonista se olvide de su enamorado... casi. (Aunque por el estilo del personaje, sería más bien el contrario, Lucas es el más cálido y alocado (Jacob) y Balthazar el más frío y racional (Edward)).
En definitiva el desarrollo de la historia es muy estilo Crepúsculo... hasta que llegamos al punto más importante, y para mí el mejor de la historia: el capítulo siete (el del baile de otoño). En ese momento, la historia da un giro totalmente inesperado, todo cambia y si no hemos tenido a algun graciosillo de turno que nos haya adelantado el verdadero secreto de la la historia (cosa que a mi por una vez no me pasó), es el momento en el que más disfrutas la lectura y en que te entran unas ganas incontrolables de saber que más pasa.
Después de ese punto en el que parece que la historia se desmarca totalmente de Crepúsculo, vuelve la rutina del enamoramiento, que es pasable, pero que tampoco mata (al menos a mi gusto). Sí que hay muchos te quiero y lucharé por lo nuestro, pero al menos a mí no me han llegado como lo han hecho otros libros.
Entremedio de todo esto, hay algunos intentos flojos de dejar al lector intrigado, pero suelen ser pequeñas cosas que se solucionan sin demasiada complexidad.
Y luego, casi al final, llega otro de esos momentos cumbres (capítulo quince), aunque no llega a superar el "momento baile". En medio de una charla familiar en una tarde de domingo, pasa algo totalmente increíble e insospechado a partir de la anécdota más tonta... y con eso descubrimos la otra mitad del verdadero entresijo de la saga.
Y después, acción y amor para un desenlace que promete continuación e intenta dejarte con las ganas de más.
La redacción está bien, no se hace pesada, pero la historia de amor roza lo empalagoso sin dejarte esa sensación de decir "¡que frase tan preciosa!"
Así pues, a modo de conclusión, una historia irregular, bastante sorprendente y original en algunos puntos, muy clásica en otros.





