Últimas reseñas

martes, 19 de junio de 2012

¡Ya somos 200!

Holaaa!

Estoy de exámenes y por eso el blog está un pelín olvidado, pero aún así he sacado un ratito para haceros esta entrada.

Y es que hoy estoy muy contenta, pues este humilde espacio ha llegado a los 200 seguidores!



¡Muuuuchas gracias a todos!

Os recuerdo que aún estamos de celebración del año del blog, que podéis participar en el sorteo y que podéis votar por vuestro relato favorito del concurso de relatos.

Finalmente, quiero dejaros con una frase que me encontré entre unos de las lecturas que he tenido que leer para la universidad sobre el guión, pero que se puede aplicar a la narrativa en general:

"Lo que el narrador hace ante todo es jugar. Las historias son juegos verbales a los que juega el autor con su público (y sin llevar las cuentas, contrariamente a lo que hacen los estudios, cadenas de televisión y empresas de publicidad)." 
John Truby

Un beso a todos!

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Escribir no es más 
que jugar con las palabras.

lunes, 11 de junio de 2012

Concurso de relatos: Por un año jugando con las palabras ¡empiezan las votaciones!


Holaaa!

Si habéis pasado por las anteriores entradas del blog, ya tenéis colgados los 4 relatos que participan en el concurso de relatos del blog, ahora ya solo queda ¡que votéis vuestro favorito!

 Tendréis de tiempo para votar hasta el 31 de julio, día en el que termina el plazo para concursar en el sorteo del blog (en el que aún podeis participar!!!!!)

Para que votéis, será necesario que sigáis unos sencillos pasos:

1- La persona que quiera votar tendrá que leer todos los relatos.
2- Para demostrar que los ha leído, tendrá que dejar un comentario en cada entrada en la que quede claro que lo ha hecho (no os pido una redacción de 500 palabras, pero que tampoco sea un simple "muy bonito").
3- Deberá dejar un comentario en esta entrada dando 2 puntos a la historia que más le haya gustado, y 1 a la segunda mejor.

Cualquier voto que no haya cumplido con estas normas no será contado.

Puede sonar un poco exigente e imagino que con estas normas va a haber gente que no va a querer votar,  pero creo que hacer de jurado es algo más que decir que un relato te gusta, considero que debes leértelos todos para poder emitir un veredicto justo.

Respecto a los participantes, podéis votar con la misma libertad que los demás, siempre y cuando mantengáis el anonimato (es decir no reveléis cual es vuestro relato) y sigáis las normas de votación establecidas.

Aquí os dejo los enlaces de los relatos para que podáis votar:


De nuevo agradezco muchísimo a las 4 personas que han participado, sin vosotras esto no sería posible. ¡Gracias!

Y a los demás, ¡votar!

Un besoo!
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Escribir no es más 
que jugar con las palabras.

RELATO 4: Momentos difíciles

Hoy iba a enfrentarme a la operación más difícil de mi vida. Me encontraba tendida en una mesa de operaciones, con mi vida en juego. Los latidos de mi corazón se materializaban en una serie de pitidos, tenía cientos de palabras sonaban cada minuto a mi alrededor, en ese momento para mi escribir no era más que jugar con las palabras. En ese momento mi trabajo, mi vida, escribir, se iban por momentos. Las palabras se me escurrían débilmente entre mis dedos casi muertos.
Solo unas horas antes yo andaba rehaciendo el camino que había recorrido los últimos diez años. Era un día veraniego, el calor sofocaba a cualquiera que anduviera por la ciudad. Yo no era más que una chica más, una ciudadana más que recorría las calles de Nueva York. Pero la suerte no estaba de mi parte, y después de girar por la misma calle por la que había pasado miles de veces en mi vida, me encontré con algo que solo espero vivirlo una vez. Me encontré con un grupo de unos cinco hombres de unos treinta años, y a un tipo tirado en el suelo, con una mancha sangrienta en el pecho y múltiples heridas, probablemente de una paliza. No se movía, así que pensé que estaría muerto. Me disponía a llamar a la policía y huir antes de que esos hombres repararan en mi presencia. Pero con el miedo debí de soltar algún tipo de grito, porqué uno de esos fijó la vista en mi, y en menos de un par de segundos le vi apuntarme con una pistola y oí el sonido sordo del disparo. Un dolor me invadió de inmediato, caí al suelo y mi cuerpo se rindió. Sentí brotar la sangre de mi abdomen, momentos antes de caer inconsciente los vi correr, huyendo de sus actos, dejando atrás la sangre derramada de inocentes. Los oí marchar con una furgoneta negra, que soltó un fuerte traqueteo antes de arrancar. Mis ojos se cerraron lentamente, pero sin en ningún momento parar ni dudar. Lo último que vi fue la sangre que se vaciaba de mi cabeza, sentí el ardor de una herida entre mis cabellos, y rápidamente caí en la inconsciencia.
No sé el tiempo que pasó entre mi encuentro con la banda y la llegada de la ambulancia, pero al sentir la primera descarga sobre mi pecho fue como si mi alma se separara de mi cuerpo y pasara a ser una simple espectadora más de la terrible escena. Mi cuerpo se encontraba tendido sobre la camilla de una ambulancia, por lo que oí el otro chico estaba muerto, y la investigación policial ya había empezado. A mi alrededor había dos hombres, uno que debía estar en la cincuentena, con experiencia y buena relación con el conductor, con quien conversaba sobre el incidente y sobre mi estado. El segundo hombre no era más que un chico delgado y alto, con una bata que le venía grande y unos ojos que parecían dos bolas puras de preocupación. Cada veinte segundos se aseguraba que mis vendajes provisionales aguantaran lo suficiente para el viaje, apartaba el pelo que podía descolocarse a causa del movimiento y me acariciaba la mano llena de agujas que derivaban en un montón de tubos y productos extraños.
En tan solo unos minutos ya me encontraba en el pasadizo de urgencias, camino a un quirófano urgente. Parecía ser que mis heridas eran demasiado graves, y que el tiempo que se tardó en empezar las curas fue demasiado, por lo visto mi vida corría más peligro del que cualquiera hubiera imaginado. Con rápidos movimientos sustituyeron las agujas por una máquina que motorizaba cada una de mis reacciones, me colocaron una mascarilla de oxígeno y entré en la temida sala llena de personal médico, con batas y mascarillas; perfectos, coordinados, esterilizados.
Mi vida se escurría entre sus manos, sentía mi alma desfallecerse, y de pronto un dolor igual al del balazo me paralizó, oí un pitido largo y agudo. Uno de los peores sonidos de la vida. Mis piernas fallaron y mis ojos se cerraron de nuevo.
Horas después, puede que días, desperté en una habitación con paredes azules, fotos mías y un montón de ramos de flores. Cogí el más cercano a mí, todos parecían de la misma persona, y creí que serían de mi familia. Pero al abrir la notita de papel lavanda, me encontré con una letra pequeña y redonda. Tan solo tres palabras: “Te quiero, Adam”. Ante la sorpresa me acerqué a las que había al otro lado de la cama, todas contenían pequeñas frases, y al fin entendí que se trataba de una carta.
Llamé a una enfermera, que recogió cada uno de los fragmentos de esa carta, con una fecha al principio. Juntas ordenamos la que finalmente fue una carta de amor preciosa. Las fechas iban de hoy a tres meses atrás. Eso significaba que el misterioso “Adam” me visitaba diariamente para dejarme pequeños mensajes escondidos en la fragancia de las rosas. 
Ella me contó que durante esos tres meses me habían operado en múltiples ocasiones, y que ya estaba prácticamente recuperada. Pronto saldría de la UCI.
En mi traslado aparecieron dos hombres que me parecieron familiares, los hombres de la ambulancia. El chico miró tímidamente la carta recompuesta, y con los ojos fijos en mi pude leer su pregunta.
Mi respuesta, un solo movimiento, y luego tan solo paz y silencio. El silencio más valioso del mundo.

RELATO 3: Últimas noches con Luppo

Era de madrugada. La madrugada de un sábado, o quizá ya era domingo y no se había dado
cuenta... pero era de madrugada. Noche estrellada en el cielo, luna clara y serena en lo alto, poco o nulo ruido por las calles y brisa, una brisa lunar que acaricia cada parte de tu cuerpo dándote alas para volar y sueños para soñar.
En el interior de la casa también se compartía ese silencio nocturno, y ese remanso de paz y tranquilidad lo utilizaba Lupp para intentar rescatar alguna musa del Parnaso y, así, escribir de una diabólica vez, ¡no puede costar tanto! Pero ya llevaba una larga temporada sin plasmar palabra y las pocas que ponía, al día siguiente, tenían que ser tachadas y eliminadas porque ya no les encontraba valor alguno.
– Primero necesito un tema acorde con mi forma de escribir, actual y que enganche... si no tengo esto... – decía para sí.
Así se tiraba horas, días y meses, escribiendo que, en boca de él, no era más que jugar con las palabras, pero siempre se le dieron muy mal los juegos y acababa por irritarse porque jamás ganaba. Recordaba una tarde, cuando era apenas un chiquillo, jugando a fulbito donde hizo un gran hat-trick, el primero y único a lo largo de su vida. Recuerda cómo lo celebró por todo lo alto pese a que el equipo rival les acabó endosando seis goles más que los que ellos metieron... ¡Imagina, mi mayor proeza en los juegos fue meter tres goles en el partido y encima acabamos perdiendo! 
– ¡Ya está! Pensaré en algún amor de primavera que tuve, alguno que me marcase mucho, alguno que me dejara huella, tanta que pueda escribir de una tirada una historia equiparable al gran William Shakespeare y su Romeo y Julieta – decía para sí, nuevamente.
Pero Lupp apenas tuvo grandes amores en su vida, quizá en cómputo global sólo fueron tres, Louisiana, la francesa; Lorena, la de sonrisa eterna y Paz...
Louisiana era una chica francesa, venía de la capital, París, y en su mente estaba el afán de libertad y las ganas de imaginar y vivir todo aquello que pudiera. Vino aquí con la idea de buscar una aventura en su vida y acabó por encontrar a un jovencísimo Lupp que, quien le conocimos por aquella época, apenas entendía nada de la vida y del amor, incluso llegó a decir que el amor es el sentimiento más estúpido, después de su paso con Louisiana acabó por retocar aquella frase y quedó como el amor es el sentimiento más estúpido y necesario. Louisiana y Lupp se conocieron de casualidad: él fue a enviar una carta a correos y ella fue en busca de un paquete que recibió. La cola era interminable y el aire acondicionado se había estropeado días atrás, por lo que con tanto traqueteo de personas y en la época en la que se encontraban, hasta los huesos se derretían ante aquella sauna humana. Después de interminables horas le tocó a Lupp enviar su carta pero despistado de él no llevaba dinero, ¡me he olvidado la cartera en casa! Aunque, por suerte, una mujer joven, con ojos tiernos y azulísimos, le prestó el dinero necesario con tal de no hacer esperar más a la gente. Lupp se enamoró a primera vista y no pudo menos que entregarle su número, esperando que lo aceptara, y ofrecerse voluntario a ser guía turístico al darse cuenta de que ella no era de allí. Pero todo aquello no iba a ser fantasía y alegría pues llegó un día terrible para la enamorada pareja: ya finalizando el verano y después de unos intensos meses de noviazgo donde Lupp aprendió a amar, a ser amado y a hacer el amor, llegó una fatídica noche donde vino, también desde París, un señor de figura esbelta y con nariz aguileña. Jamás podría olvidar ya su nariz. Aquel señor se presentó como Pierre Autre y andaba en busca de la señora Louisiana.
– ¡¿Señora?! - Dijo en estado de shock Lupp.
– Sí, es mi santa esposa y tiene un grave problema, sufre de “Bovarismo” y anda en busca de unas ilusiones y una libertad imposibles.
El joven Lupp no entendía nada pero Pierre, con mucho tacto y temple, le explicó qué tipo de enfermedad era el “bovarismo” así que, al final, Lupp tuvo que quedarse sin aquella relación tan intrínseca con la señora Louisiana por culpa de un estado de insatisfacción crónica de la chica que le hacía salir en busca de sueños y vivencias imposibles.
Pasaron muchos años antes de que Lupp, que por aquella época se hacía llamar “Luppo” y que, al final, se quedó con ese apodo, volviera a enamorarse de una persona... pero al final, lo que es irremediable, acaba por llegar y así se enamoró de Lorena. Yo apenas la conocí y lo poco que pude tratar con ella pude observar cómo una sonrisa puede tan penetrante pero también entendí, en aquel momento, cómo eso podía convertirse en un arma de doble filo. Luppo no entendió eso hasta el final. Él vivía en un estado autista provocado por la dulzura y ternura que le brindaba Lorena a cada instante y no se entraba de que, contra más tiempo pasaba, más el toro crecía. Toda aquella historia rocambolesca y fatídica se aclaró una tarde de agosto, cuando Luppo quiso ofrecerle una bellísima sorpresa a la mujer de su vida, dicho por él, y se presentó en el apartamento donde ella vivía.
– ¡¿Pe...pe...pero qué haces tú aquí?! ¡¿No habíamos quedado a las ocho en la parada?! - Dijo Lorena.
– Sí... pero me apetecía darte una pequeña sorpresa. ¿Sabes? ¡Me haces muy feliz! - Le dijo entregándole un ramo de varias rosas y de diferentes tonalidades.
Pero justo en aquel mismo instante cayeron los pétalos marchitos al momento y, de las rosas, por arte de magia negra, brotaron mil y una espinas que se clavaron en la mano de Luppo pero más en su corazón. Un hombre corpulento, dado que se le veía el torso, y de cara atractiva apareció por detrás de Lorena preguntando que quién era aquella persona que estaba molestando su momento. 
Luppo salió corriendo de aquel infierno, no por miedo, no por rabia, no por dolor sino por una inmensa y oscura soledad dentro de sí. Aquella noche no pudo contener las lágrimas y le rogó a un Dios que no creía que le dejara de hacer tanto mal, que le dejara ser feliz, que él sólo quería dar todo el amor que guardaba. Quedó dormido mientras aún le brotaban lágrimas secas de sus ojos.
El otro gran y último amor de Luppo fue Paz. Después del duro y amargo trago con Lorena, Luppo acabó dándose a la bebida y frecuentaba cada vez más los bares y, si le vetaban, iba a otros, no tenía problemas con ello. Acabó perdiendo a los pocos familiares que le quedaban y también a las pocas amistades que permanecían a su lado. Se dio a la mala vida porque, en boca de él, la vida me ha mostrado este camino, el malo, el cruel, el aciago y es por ello que no me deja más remedio que lanzarme a esto, a lo malo de la vida. Una noche, donde su libido aumentó de forma considerable, se acercó al lugar más cercano donde podía encontrar alguna prostituta para que le solventara aquellos problemas sexuales que ya la masturbación no conseguía eliminar. Contrató los servicios de la mujer más sencilla y normal que estaba rondando por allí aquella noche. Después de aplacar aquel deseo sexual ella le comenzó a hablar pero Luppo no quería charlas, simplemente le había pagado para una función que no era la de platicar. Luppo había endurecido su carácter, le habían surgido espinas, como las rosas que le atravesaron el corazón, pero rompió toda aquella coraza cuando aquella prostituta, entre sollozos, dijo:
– ¡No estoy preparada para esto! ¡No estoy preparada para esto! ¡No, no, no,no...!
Luppo sorprendido ante aquella confesión quedó callado y dejó que la mujer se expresara primero antes de que él pudiera decirle algo. La prostituta le confesó que aquella había sido la primera vez que había ejercido como tal porque no tenía otra forma para mantenerse, porque no tenía ni un cuerpo definido, ni una mirada bella, ni una inteligencia desorbitada... apenas era ella y nada más.
Luppo cedió después de años y decidió charlar con ella y aquella fue una noche de confesiones, de sacar espinas clavadas para que empezaran a sanar las heridas: le contó sus dos grandes y aciagas historias, la de Louisiana y la de Lorena. A partir de aquel momento Luppo empezó a frecuentar más la noche y a contratar los servicios de aquella mujer pues, poco a poco, fue necesitándola más para conversar que para sexo... ¡Le hacía tanto bien...! Ella empezó a declinar “ofertas de trabajo” nocturno y empezó a esperarlo sólo a él... Poco a poco dejaron de follar para empezar a hacer, de nuevo, el amor y eso Luppo, se dio cuenta y acabó agradeciendo a un Dios en el cual no creía aquella nueva oportunidad que se le mostraba...
– Cariño, ¿qué haces? – Se oyó una voz de fondo que provenía de la habitación.
– Pues ahora mismo... Pensando en ti...
– Deja de pensarme tanto y de jugar con las palabras y ven a dormir conmigo, que noto tu ausencia.
– Ya voy, Paz – sentenció Luppo.

RELATO 2: El tesoro de Villa Magna

Llovía en la calle Julio Verne. El magnífico edificio Villa Magna ahora parecía frío y abandonado. Contaba con innumerables habitaciones, muchas de ellas vacías. Nadie pensaría que fue antiguamente la mansión de algún millonario. Allí vivían grupos de chicos y chicas de diferentes edades; todos huérfanos, pero se querían como una gran familia.
En una de las grandes ventanas del salón, en la planta baja, un niño de unos seis años pegaba su carita al cristal y formaba vapor para ver como desaparecía pasados dos segundos. Miraba con desilusión los jardines, aquella mañana había deseado poder salir y jugar con sus compañeros con la nueva pelota. Sus ojos grises bajaron hacia el suelo y suspiró.
Sintió una presencia a su espalda y se dio la vuelta. Era su mejor amigo, Sergio, un chico de catorce años, callado y observador. Le había ayudado a superar la muerte de sus padres y se convirtieron en amigos inseparables.
-Vamos, juega con el resto. Dejará de llover dentro de poco, ya lo verás -susurró. Le hizo caso, ya que casi siempre tenía razón.
Mientras Eduardo se alejaba, Sergio miró el oscuro cielo y éste pronto comenzó a aclarase. A continuación sonrió.
-¡Venid, venid! ¡Mirad!
Los gritos alertaron a todos. Sergio se acercó al panel de corcho del vestíbulo, donde se ponían los asuntos importantes del orfanato, para ver aquello que tanto llamaba la atención. Ya se había formado un corrillo y nadie conseguía leer nada. Un chico de unos diecisiete años, Esteban, uno de los más mayores y altos, quitó las chinchetas y leyó en voz alta que pronto derribarían la mansión por falta de dinero para su reparación y mantenimiento. Se escuchó una serie de murmullos lastimeros y algunos “¿qué hacemos?” Todos estaban muy apenados, porque había sido su hogar durante largos años.
En las siguientes semanas los ánimos decayeron, casi no se escuchaban las risas de los niños. Reinaba un respetuoso silencio. Sergio estaba preocupado por Edu, nunca había sido un niño demasiado alegre desde el fatal accidente, pero ahora pasaba los días junto a la ventana, mirando con tristes ojos el exterior. Sergio pensó que debía hacer algo para animar a sus compañeros. Se dirigió a la cancha de baloncesto, donde Esteban practicaba unos tiros para entrar en el equipo del instituto.
-¡Esteban! -gritó. Cuando ya tenía su atención comenzó a contarle lo sucedido-. Debemos hacer algo, lo de ahí dentro parece un funeral. Todos hemos pasado por eso, no es necesario otra vez.
-Lo hablaré con el resto. -Tiró y la pelota rebotó en el aro-. Seguro que a Lucía se le ocurre algo.
Después de unos días, en el panel de corcho apareció un gran cartel azul de letras rosas. Anunciaba una búsqueda del tesoro para todos. Habría pistas por la mansión y debían encontrarlas, descifrarlas y seguirlas. A la hora de la cena todos los niños comentaban excitados la emocionante búsqueda, estaban deseando que comenzara el juego.
Por la mañana, Esteban y Lucía les dijeron que buscaran en el salón, allí se encontraba la primera pista. Comenzaron a formar grupos de búsqueda. A Sergio le gustaba ver a todos recorriendo cada rincón, riéndose y divirtiéndose, y al mismo tiempo despidiéndose de todo aquello. Los más pequeños, de entre seis y nueve años, revolvían todo, pero no ayudaban mucho.
Sergio buscó a Edu y lo encontró agazapado en el suelo, pasando los dedos por una tabla de madera.
-¿Qué haces? –preguntó, mirando por encima del hombro.
-He encontrado algo que no estaba ayer -respondió mientras se apartaba-. ¿Me ayudas?
Sergio asintió y observó. Había unas letras grabadas: AHCELF AL EUGIS
El chico el ceño, en señal de concentración. Edu, al mirar a su amigo, hizo lo mismo. Ambos suspiraron.
-¡Chicos hemos encontrado la primera pista! -gritó y, en cuestión de segundos, estaban rodeados por el resto de niños. Todos, sorprendidos, pensaron qué lengua podría ser, aunque no les sonaba a ninguna conocida.
Sergio, igual de silencio que siempre, se fue a la habitación contigua, la biblioteca, para pensar con más tranquilidad. Eduardo se pegó a sus talones.
Pasearon por las estanterías de libros hasta llegar a la última, enciclopedias y diccionarios. Sergio se percató de que uno de los diccionarios sobresalía más que el resto, así que lo cogió. Era un diccionario inverso. Eduardo, de puntillas, leyó el título.
-¿Qué es un diccionario inverso?
-Para leer las palabras al revés- recordó Sergio.
-¿Para escribir mal las palabras?
Edu parecía muy confundido, lo cual hizo sonreír a su amigo.
-Escribir no es más que jugar con las palabras.
Regresaron rápidamente y la frase del suelo tenía sentido: SIGUE LA FLECHA Pero, ¿qué flecha? Buscaron por todo el salón.
Se iban a dar por vencidos cuando Sergio miró la hora en el reloj de péndulo, estaba parado en las 6.30, con las dos agujas juntas, ambas formando una flecha que apuntaba a una baraja de cartas esparramadas en el suelo. Se acercaron y encima del montón estaba el as de picas, de nuevo otra flecha, y señalaba la puerta de la biblioteca.
Sergio y Edu corrieron, deseosos de encontrar el tesoro. Buscaron otra flecha. El pequeño la encontró formada por las piezas del ajedrez, apuntaban a la estantería de literatura fantástica. Sergio recordó uno de sus libros favoritos llamado “La Flecha Envenenada”, así que lo buscó y dentro encontró una llave.
Recorrieron la mansión y probaron puerta tras puerta hasta hallar la correcta. Dentro apenas había muebles, sólo les llamó la atención un avión de juguete que tenía una curiosa forma de flecha. Señalaba la cama. Debajo encontraron un gran arcón lleno de juguetes nuevos. Rápidamente regresaron al salón cargando el arcón y los repartieron.
Por la tarde, todos jugaban con los recién estrenados juguetes. Edu hacía volar su avión y Sergio continuaba su lectura acomodado en uno de los mullidos sofás.
Alzó la mirada un segundo y observó la alegría que se respiraba en el ambiente. ¡Fue un excelente día!

RELATO 1: El primer Sant Jordi juntos

Era el primer Sant Jordi que pasarían juntos y Vero estaba muy emocionada. A cualquiera le parecería un sueño tonto, pero siempre había deseado pasear por las casetas cogida del brazo de un chico guapo, con el libro que le había regalado bajo el brazo, en lugar de hacerlo sola como siempre, cargada con los libros que se había comprado.
Aunque Jorge no era muy lector, había conseguido convencerle para que la acompañara a la feria y ya tenía preparado un libro para él, que había elegido con la ayuda de su amigo Raul basándose en los gustos cinematográficos de su chico. Quien sabe, quizás ese fuera el libro que le aficionara a la lectura y así podrían compartir algo más que charlas sobre cine y deporte, que eran el tema de conversación principal de Jorge.
Además, para evitar que cometiera un error y le regalara un libro que no quería, había estado las dos últimas semanas hablando del tema, soltando indirectas sobre sus gustos, lo que ya tenía y lo que le gustaría tener, así que cuando llamó al telefonillo y dijo que tenía algo para ella, cogió el regalo que le había comprado y bajó a toda prisa las escaleras, completamente ilusionada.
Siempre le encantó la emoción previa a la apertura de un regalo y se puso tan nerviosa que prácticamente le lanzó el libro que había comprado y le arrebató la caja de las manos, abriéndola a toda prisa para encontrar... una rosa roja. Le miró con cara de estupefacción, justo a tiempo para ver el fruncimiento de ceño de su chico al ver el título del libro.
-De esto hay una peli ya ¿no? -preguntó él. Intentando contener el enfado, respiró hondo y le dijo que sí, pero que el libro era mucho mejor. Jorge se encogió de hombros, se lo agradeció con poco entusiasmo y le colocó la rosa en el pelo con pericia.
Bueno, la mañana no está perdida. Aun podré pasear por las casetas con él, se dijo, y se dirigieron a la feria, él con un libro que no deseaba y ella con una rosa que tampoco quería.
Todo fue bien en las primeras cinco casetas, hasta que Jorge empezó a quejarse porque no dejaba de pararse a cada paso. Finalmente, a la décima, estaba tan harta de sus protestas que le mandó a la mierda y siguió sola, como todos los años, cargada de libros que ella misma se había comprado.
-¿Qué? ¿Ya te has dado cuenta de que ese tío es un imbécil? -dijo la voz de Raul a su espalda. Vero se volvió, contenta de ver a su amigo y dispuesta a contarle lo mal que estaba yendo su día soñado. Se encontró con que el joven había cambiado su imagen completamente y que iba bastante arreglado, con un libro envuelto bajo el brazo. Nunca se había dado cuenta de lo mono que era, porque las pintas que llevaba normalmente le deslucían muchísimo.
-¿Has quedado con alguien? -le preguntó, extrañada.
-En realidad, no. Sólo buscaba a alguna chica especial con la que pasear del brazo por la feria y a la que regalarle este libro tan bueno. No sabrás de alguien con esas características, ¿verdad?
-¿Qué es?
-No sé, ¿por qué no lo compruebas por ti misma? -rió él, entregándoselo.
Ella lo abrió con ansia y se encontró con un libro que llevaba buscando varios años, pero que no había logrado encontrar porque estaba descatalogado. Mirándole con la boca abierta, le abrazó con fuerza y sacó de sus bolsas el libro que había comprado para él, sin envolver.
Raúl sonrió al leer el título y le ofreció su brazo, que cogió encantada. Al final iba a cumplir su sueño, aunque no fuera con quien había esperado en un principio.

domingo, 10 de junio de 2012

Reseña: Verd maragda (Esmeralda) (Saga L'amor més enllà del temps / El amor más allá del tiempo 3)


Holaaa! Hoy la reseña de un libro que pese a las buenas críticas, y a que es cierto que tiene cosas buenas, creo que podría haber estado un poco mejor. Aun así quiero agradecer a La Galera por el envío, ¡muchísimas gracias! Dicho esto, ¡vamos allá!

Título en catalán: Verd Maragda
  
Título en castellano: Esmeralda

Autora: Kerstin Gier

Saga:  L'amor més enllà del temps (El amor más allá del tiempo) 3
  
Editorial: La Galera (catalán) y Montena (castellano)


Sinopsis: 

Gideon está en grave peligro y su única esperanza es Gwen... aunque ella ya no confía en él.

A Gwen no le hacía ninguna ilusión ser la última viajera en el tiempo, ni tener que viajar al pasado para tener que cerrar el Círculo de los Doce (que, además, es tan secreto que ni lo entiende), ni enfrentarse a enemigos dispuestos a acabar con su vida. Prefería quedarse con su vida normal y corriente: instituto, amigas y algún chico de vez en cuando. Sin embargo, cuando conoció a su compañero de viajes, el encantador Gideon de Villiers, la cosa se puso muchísimo más interesante... ¡y surgió el amor!

Pero ahora Gwen está destrozada. Acaba de descubrir que todas las atenciones del chico eran solo una estratagema para distraer al oscuro Conde de Saint Germain y cumplir él solo la misión. Pero la jugada no le salió bien y ahora se encuentra en manos de un nuevo enemigo: una Sociedad Secreta infiltrada en casa de los De Villiers dispuesta a acabar con los viajeros en el tiempo.

¿Qué debería hacer ahora Gwen? ¿Rescatar a Gideon y luchas juntos para cerrar el Círculo? ¿U olvidarse de todo y volver a su vida del siglo XIX?


Sobre la autora:

(Bergisch Gladbach (Alemania), 1966) Comenzó a escribir en 1995, cuando se encontraba más o menos en paro después de diplomarse en Pedagogía. Su primera obra Männer und andere Katastrophen  Hombres y otras catástrofes, tuvo mucho éxito  y fue llevado a la gran pantalla. Otras novelas suyas para adultos, como Für jede Lösung ein Problem Un problema para cada solución, o Gegensätze ziehen sich aus Los contrarios se repelen, aparecen regularmente en las listas de los más vendidos en su país. Con la trilogía de El amor más allá del tiempo se ha ganado al público juvenil. Actualmente, vive con su marido, su hijo y un gato en un pueblo de Alemania.

Blog oficial de la saga en castellano:

Web oficial de la autora (en alemán):

 
Contenidos:

Amor: ****
Acción: ***
Terror: *
Diversión:***
Dramatismo: **
Originalidad: ****
Sorpresa: **
Profundidad: *

Opinión personal (sin spoilers):


Tengo que decir que el libro me ha decepcionado un poco. He oído mil maravillas de la saga en general, y pese que en el primer libro no fue de mis favoritos, la cosa mejoró en el segundo y en este tercero creía que iba a ser mucho mejor, pero no ha sido así. 

Es cierto que hay momentos curiosos, o bromas divertidas, todo en una trama completa y original aunque un tanto rocambolesca. No obstante, en algunos momentos la historia se me ha llegado a hacer lenta y un poco aburrida. 

La trama amorosa empieza al inicio del libro con un puntazo de originalidad, criticando aquello que yo misma critiqué en el final del segundo libro, y haciendo que los personajes piensen aquello que yo pensé cuando lo acabé. Es entonces cuando la trama da un giro muy interesante en ese sentido que me gustó mucho.

Pero, pese a ese inicio tan bueno como el final de Blau safir (Zafiro),  la historia amorosa tiene un desenlace bastante típico y, lo que creo que es peor, situado mucho antes de que acabe la novela. Eso hizo que me pasara el resto del libro con la idea de que lo importante del libro ya había terminado, cuando en realidad quedaba mucha historia por ocurrir. El hecho de ya saber el desenlace de la trama amorosa le quitaba bastante emoción al resto de sucesos

Respecto a los personajes, empezamos a encontrar bastantes escenas de bondad extrema por parte de la protagonista (especialmente pesados los interminables momentos en familia o sus encuentros con el fantasma de su colegio). Y lo mismo de cara a Gideon y a Leslie. Además hay algunos personajes bastante superfluos o innecesarios, incluida la tía de Gwenny entre otros. El personaje que más me ha atraído es sin duda Xemerius, quién con sus bromas pícaras e inesperadas me ha hecho reír bastante. 

Creo que hay escenas que podrían ser parcial o totalmente eliminadas, y que solo contribuyen a hacer algo pesada la narración. En general, es una lectura que no se me ha hecho del todo amena en el final, momento en el que tuve bastantes ganas de acabarlo. La resolución de todo me ha parecido muy simple, y creo que la historia podía haber dado más de sí.

La autora, al hablar de magia, tiene la capacidad de añadir en cualquier momento las profecías o los matices que quiera a sus profecías, de modo que así le sea más fácil montar la trama. No obstante, creo que hay que ir con cuidado con esos “añadidos de última hora”, pues si aparecen de la nada pueden quedar como una manera fácil de acabar de narrar una historia en la que ni el propio autor sabe por donde seguir.

En definitiva, un libro del que me esperaba más, con sus puntos fuertes como son el humor, la ironía y la originalidad, pero con más elementos ñoños y tópicos de los que puede parecer a simple vista. Sobretodo la última tercera parte. No obstante, creo que está bien leerlo para completar la saga, y le pongo la nota que le pongo porque creo que, pese al final flojo, tiene un principio que no está nada mal.

Nota (sobre 10): 7


Y eso es todo por hoy, próximamente más!
Un beso!
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que jugar con las palabras.

miércoles, 6 de junio de 2012

Fallece Ray Bradbury

Hoolaa!

Hoy una entrada breve pero concisa e importante:

Ayer falleció el escritor Ray Bradbury, un autor de ciencia ficción del que me gustó mucho su obra más conocida, Farenheit 451 (reseñada en el blog).

Os dejo con la notícia, con la reseña y con mi personal recomendación de que os leáis su historia, sobretodo si os gustan las distopías.

Además he encontrado en la página Juvenoide, un interesante artículo sobre algunos consejos que dio el autor para los jóvenes escritores, os recomiendo que os lo miréis porque ¡es muy interesante! Os lo dejo aquí.





Descanse en paz, Ray Bradbury. 



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domingo, 3 de junio de 2012

Más concursos


Holaaaaaaaaa!

Hoy os traigo una ronda más de concursos, ¡¡hay tantos y tan apetecibles!!

De momento no os puedo poner la entrada bonita porque ahora mismo debería estar estudiando y ya no puedo perder más tiempo, pero necesito publicar ya la entrada para poder mandar los emails participando en algunos, así que ya iré editando la entrada a medida que vaya participando en el resto de concursos, de momento os dejo con los links!



El primer concurso nos lo trae el blog Lo que me gusta..., que está de inauguración y empieza a lo grande:

Sortea Melodia Inmortal, de Olga Salar.

 Tenéis tiempo hasta el 5 de junio, así que ¡a correr!
El blog Los libros de la princesa, nos trae un sorteo del libro Primera tumba a la derecha, de Darynda Jones


Podemos participar hasta el 8 de junio.

Patrii, del blog Cóctel de sueños, está celebrando su cumpleaños, y en lugar de recibir regalos ella los hace ;)

Sortea un libro a escoger con un máximo de 20 euros.

Tenéis tiempo hasta el 8 de junio.


El blog Librería de ilusiones hace un sorteo nacional (México) y otro internacional en el que se puede ganar un libro a elegir entre los siguientes:

1.- Hija de humo y hueso de Lainy Taylor
2.- El viaje de Amanda Hocking
3.- Firelight "Chica de fuego" de Sophie Jordan
4.- Quiéreme si te atreves de Anaí López

Tenéis tiempo hasta el 9 de junio. 




Los blogs Llave de tinta y Sueños y palabras organizan un sorteo internacional. ¿Qué regalan?

Pues ni más ni menos que un ejemplar de Blood magic de Tessa Gration.

Tenéis tiempo hasta el 15 de junio.



El blog Dragonfly ha llegado a sus 1200 seguidores, y nos ofrece tres jugosísimos sorteos.


Se sortea El club de las cinco, de Milly Johnson, Del material del que están hechos los sueños de Elizabeth Eulberg y P.O.D. dStephen Wallenfels

Yo participaré en el segundo sorteo, pero vosotros podéis participar en cualquiera de los tres o en los tres juntos hasta el 23 de junio.


Por último, el blog Welcome to pinkiland nos sortea el libro Primera tumba a la derecha de Darynda Jones, con tiempo hasta el 7 de julio.




Y hasta aquí los concursos de momento, ¡¡ahora a cruzar los dedos!!

Un besoo!

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Escribir no es más 
que jugar con las palabras.

sábado, 2 de junio de 2012

¡Se amplia el plazo para participar en el sorteo del blog!

Holaa!

El 31 de mayo a las 23:59h se acabó el plazo para participar en el concurso de relatos, y tengo en mi correo nada menos que cuatro participantes! :D

Desde aquí quiero agradecer de todo corazón a las cuatro personas (a las que pido que no digan quien son hasta que se acaben las votaciones) por su ímpetu y por el tiempo gastado en la elaboración de estos relatos^^ A finales de semana empezaré colgaré los relatos y os contaré a todos el sistema de votación.

A los demás, os recuerdo que aún sigue vigente el sorteo, y además os traigo una noticia:

Dado que, como parte de su premio, los ganadores del concurso de relatos también tendrán unos puntos extra para el sorteo, es necesario que en el momento en que termine el concurso ya haya un ganador entre ellos. Como hasta finales de semana me será imposible colgar los textos, y para que haya suficiente tiempo para que os leáis los relatos y votéis,

He decidido ampliar el tiempo de participación en el sorteo hasta el 30 de junio a las 23:59h

De momento el sorteo ya cuenta con 7 participantes y espero que os apuntéis muchos más!

Recordad que participar es tan sencillo como hacer click en el banner y seguir las bases:




Y ya para finalizar, quiero hacer un pequeño comentario a las ganadoras del primer sorteo internacional, así como a las participantes que pese a no ganar me pidieron el marcapáginas del blog. Quisiera pediros disculpas por la tardanza en el envío pero quiero que sepáis que lo tengo presente y que lo haré en cuanto pueda, ¡nadie se quedará sin lo prometido!

Y con esto acabo, próximamente más

Un beso!

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